Nadie esta cuando no se con cual
Nadie esta cuando paran los coches en la noche
Nadie esta cuando no comprendo como
Nadie esta cuando me dices que envenenaron al perro
De tu vecino y estas tan triste
Y ese día masacraron en Bombay y ya Beirut esta partido
Señoras caballeros imposibles, madres locas
Madie esta cuando buscas que te haga
Lo que los dos queremos y te quedas manca
Y yo imbecil no te enseño,
Nadie esta en la calle nadie nadie mas que yo eternamente.
Bendigo al pasar las grises puertas, bebiendome las hieles
Nadie esta cuando desnudo hablo y bailo libertad.
No no no es el perreo, ojalá sintieramos ese corazón
Universal que nos reclama dulce
Madie esta cuando sobre la yerba
Formamos un espacio para todos
Nadie esta , pero yo continúo estoy, estoy aquí entre las lápidas
Por que se tiene que estar con esta vida
y aún cuando me canso lirio sin balas debajo de los obuses
de los poemas de Apollinaire y Mayakoski
de las minas, de los obispos, de los deleznables y mafiosos politicos
de los demonios en el sexo ridiculo del miedo
de toda esta burda porquería,
que hace que un hombre se abochorne de ser hombre
nadie esta cuando de verdad
la noche rompe y notas que ya son tantos siglos
de vergüenza incomprensible
de obviar el alma de las piedras
y la bella realidad de un mundo libre.
(y mira! niño, no seas poeta,
se mejor senador, presidente, explotador…
En vez de decirle a la criatura: se mejor un hombre bueno,
Hasta cuando los analfabetas regirán
Esta mundo que no demuestra el poder
Hasta cuando las piras insensibles.
Los fascistas sobreviviendo democráticamente
Despedazando el planeta, para acabar de indisponernos.
Sabios! Filosofos! Qué se yo de vuestras polémicas inútiles
el rayo mortal del desamparo.
Dios no esta ni estuvo ni estará
Generación de judas, si no con nosotros dentro para apestarnos en esa loca luz.
De los ocultos y prohibidos besos
Vendeis el corazón vendeis la tierra vendeis la vida
Pero el asco hiede en los ojos de mañana
Y en la ruina de vuestra hijas y ciudades pintadas de neones,
Que os confieso adoro.
El fuego de la guerra araña las ventanas
La voraz hoguera de los días
Es triste mas que triste, desolado, atroz
Con la muerte en las persianas.
Nunca fuisteis nada dueños y padres de la guerra,
pero la historia aún habla de vosotros
ministros, diplomaticas, boñiga de mulas
Si no evitamos vuestras primitivas lascívias.
Mientra nos paramos en la iglesia
Y permitirmos el rebuzno repugnante de la burda metafisica
Que tiene como emblema, odia lo distinto y bello y extranjero.
El rebuzno insolente de gobiernos borrachos
De los enemigos de la rosa
Del rayo en la ola y la caracola loca de la espuma
Tristes sombras sin mañana.
Tristísimos frutos de la tierra amarga.
Otra vez y otra vez y otra vez contemplo
El odio el fuego la peste que anida en los que hablan con el odio
Que se arrastra por la onu
Sin saber entregar una sola y sencillísima, -auténtica sonrisa.
Que intente por lo menos recomponer los días.
Que verdaderamente sepa detener el crimen la desfachatez
el triste abominario y la mentira.
Edgar E. Ramírez
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